Entre los destinos más bonitos de España tenemos a Potes, un municipio en el que siempre es un placer alojarse en un hotel para pasar una breve temporada y descansar en una villa prácticamente medieval, recorriendo sus callejuelas y sobre todo, disfrutando de la naturaleza en su máximo esplendor.
No es para menos si tenemos en cuenta que se ubica en la confluencia de cuatro valles y por si fuera poco, confluyen allí los ríos Quiviesa y el Deva, aumentando así su belleza que mezclado con su clima típico mediterráneo nos hacen sentir en un pueblo con verdadero encanto.
Su historia nos parece muy reciente, pero se supone que desde el paleolítico ha estado habitado. Su pasado lo podemos apreciar no sólo con la conformación del pueblo, sino visitando sus dos emblemas, la Iglesia gótica de San Vicente y la Torre del Infantado aunque la villa entera es "conjunto histórico", pudiendo encontrar muchos sitios más de interés.
Al igual que sucede con Lon, es altamente recomendable subir alguna de las montañas de su alrededor para obtener una vista panorámica encantadora y ya que estamos allí, podemos dar un paseo por el
Parque Nacional de los Picos de Europa para completar un viaje muy interesante.
Eso sí, antes de marchar os recomiendo probar el famoso "orujo", un aguardiente muy frecuente en Cantabria pero que en pocos sitios (sin desmerecer otros) lo preparan como aquí que si bien es de producción comercial, aún algunas familias lo preparan en forma "casera" y son sin duda, los mejores.