El privilegiado marco en que se ubica este hotel, que forma parte de la Reserva de Fuentes Carrionas, determina sus rasgos más representativos. La naturaleza se muestra en todo su esplendor a través de los Picos de Europa y de las azules aguas del Pantano de Ruesga, y el arte románico, que aquí se convierte en auténtico protagonista del paisaje, dotan al conjunto de una belleza única e incomparable.
El buen gusto y la elegancia son notas que caracterizan el interior. Amplísimas y cómodas habitaciones, con luminosos balcones, se unen al tono exquisito de paredes, vigas y techos revestidos de madera. El restaurante ofrece una cocina tradicional castellana a base de embutidos artesanos, chuleta de ternera o trucha con torreznos.
Cuidado escenario para la cocina de la tierra.
En este restaurante podrás decubrir la cocina tradicional castellana, elaborada con productos de temporada, en la que destacamos la trucha con torreznos, el cordero asaso y los embutidos artesanos.